Pelos. Eva Díaz Riobello, Isabel González, Teresa Serván, Isabel Wageman. Ilustraciones de Virginia Pedrero.

Pelos. Eva Díaz Riobello, Isabel González, Teresa Serván, Isabel Wageman. Ilustraciones de Virginia Pedrero. Páginas de Espuma. 2016

Confieso que me acerqué con mucha prevención a a este libro, y ello por varios motivos, todos supongo que igualmente estúpidos e injustificados: microcuentos, a cuatro manos -a cuatro, a cuatro, si sólo fuera a cuatro, pues no hay gente ahí metiendo mano; esto es una frase hecha, vamos, que se meten mano lo justo, ahí, no entre ellas, que no sé,  metiendo mano lo que exija el guión, diría-, y con dibujos. De modo aislado sólo soporto alguna de esas cosas y según la dosis. Pero como conocía algunas de esas manos -pero de vista, eh, sólo de vista, nada de que me hubiesen metido mano- y como conocía al editor de primera mano, y sé que, salvo excepciones de escritores malagueños, no publica gilipolleces, me dije, ¡Pero qué coño! -pero es sólo una expresión, eh, nada que ver con que la portada esté llena de mujeres-, y me lleve el libro a casa, curiosamente el mismo día que fui por última vez a cortarme el pelo.

Pues ahí está ese libro, Pelos. Vaya tela. No es una ocurrencia, o no sólo, o si fue eso un día se les fue de las manos -pero yo sólo las conozco de vista-, no son aquellos Senos o aquellos Coños, sino Pelos, y yo los veo caer cuando me los cortan o cuando me arreglo la barba o -lo demás no os importa, qué coño- -otra vez lo de coño no tiene bada que ver con lo de la portada llena de mujeres, es sólo otra expresión parecida a la de antes, yo soy muy mal hablado, estoy todo el día con el coño en la boca y sé que eso ha sonado muy mal y no era mi intención o quizás sí, vete a saber-, y ahora regreso a la frase y ya están los pelos por el suelo esparcidos y no pienso en ellos sino en limpiar, y cojo el libro y lo abro y me caigo para atrás y menos mal que son cinco las mujeres de la portada, coño, porque si se cortasen a la vez el pelo y el pelo cayese todo junto al suelo formaría un buen colchón y así el guantazo no es muy gordo. Pelos es muy bueno porque í y porque a mí me vence mis reticencias sobre los microcuentos -en general me pasa con los micros igual que con las novelas, que prefiero esperar a que hagan la película-, y porque me coloca frente a un fenómeno para mi incomprensible e inasequible, la escritura compartida. Yo soy para todo un furibundo individualista, y no comprendiendo ni muy bien -ni muy ni bien ni poco, creo- cómo se desencadena en mí el mecanismo incontrolado de la escritura, entiendo aún menos cómo pueda hacerse eso junto a otros -porque yo me sentaría y me pondría a hablar de otra cosa y dejaría la escritura de lado, me pondría a hablar de manzanillas y amontillados o de atunes o de imanes y a la mierda la innecesaria escritura-. Comprender, esa es mi idea benjaminiana. Me puse a leer Pelos y dije, Coño -otra vez-, qué cuentos tan buenos -y me olvidé que podían ser micros- y luego me di cuenta que al pie de los cuentos venían firmas y entonces me puse a jugar, así como quien tiene melena y se enreda por matar el tiempo a hacerse bucles, rizos, trenzas, me puse a jugar a ver si adivinaba de quién era cada uno y nada, nada, como en los juegos a los que juego habitualmente -que es ninguno, lo anticipo, es una frase hecha, un recurso pobretón-, venga a perder, y eso aumentó mi estupefacción y mi admiración, cómo se hace para que cuatro escrituras converjan, se hagan trenza en una quinta cabeza mechones que vienen de ídems distintas. Y digo trenza y no postizo, esto no es un postizo: esto es verdad, o al menos esa apariencia de la misma que está en los cimientos de la literatura -llámala verosimilitud, llámala sinceridad, llámala trenza-. Los cuentos -que no digo micros por prejuicio- por chicos que sean están sembrados de verdad y no arruinados por los chistes y destellos que a mí como lector me molestan de los micros, son unos señores cuentazos y yo no entiendo como cuatro personas consiguen ser una quinta, no entiendo qué han puesto y sobre todo qué han dejado por el camino, no sé si cuando uno hace eso se deja de lado elegante y sinceramente -con la convicción humilde pero firme que está en los cimientos de la literatura- o intenta por el contrario que sean los demás los que se aparten -pero elegante y arteramente, con esas maquinaciones que quienes nos aman nos permiten a veces-. No sé cómo puede hacerse eso porque yo no concibo la escritura en compañía, pero acaban de darme una lección de cómo puede hacerse eso, acertaba un texto y fallaba seis, y yo decía, Coño, otra vez que fallo.

Enormes cuentos chicos cargados de verdad, como si cada pelo que cae al suelo nos contuviese por entero -y lo mismo las historias esas del ADN son verdad y es así-, y entonces llegan los dibujos, y yo la verdad es que a estas alturas ya no me fío de nadie, ni siquiera de que esos dibujos sean sólo de una, porque aquí hay gato peludo encerrado. Los dibujos tienen esa delicadeza de las manos bajo el cabello recién lavado, cuando la mano se desliza y cuando la mano se atranca con el pelo grueso y cuando la mano sale al raso y roza con la piel que es orilla del pelo. Yo pensaba que me estaban tomando el pelo las cinco de la portada, coño, de Pelos, que era un divertimento poderoso pero sólo eso -y estaba esperando a ver si hacían la película – y me he acabado Pelos y he tenido la sensación de ser como esos colonos incautos y sobradillos a los que los indios, esos indios de puños a lo alto y melenas al viento o largas trenzas y la piel vibrando al sol toda músculo, tensión y sangre, les acaban arrancando el cuero cabelludo.

img_20161006_190732797

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Y lo volvería a hacer (lo de leerlo) y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s