Una microhistoria de los derechos humanos

 

En las calles heladas de Petrogrado; en el barro del Marne y de Verdún; en las riberas del Ebro y del Jarama; en las arenas de Dunkerque, Tobruk, Normandía y Okinawa; sobre los escombros sangrientos de Stalingrado; en la humedad opresiva de Birmania; en el gris anochecer de Treblinka; en el ardiente amanecer de Hiroshima; cubiertos por las brumas de Berlín y de Praga y de Memphis y de Hanoi y de Saigon; en los sótanos manchados de silencio de la ESMA y del Estadio Nacional y de Abu Ghraib; en las tardes lentas de Soweto, Bagdad y Kabul; en los vídeos en bucle de Nueva York y Madrid, hemos gritado, llorado, sangrado, muerto, para que puedas, en este dulce ocaso teñido de octubre, subir a facebook o a instagram una foto de tus pies en la playa o de un plato de pasta con almejas. Spaguetti alle vongole, para ser más exactos.

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3 respuestas a Una microhistoria de los derechos humanos

  1. luis gragera fernandez-salguero dijo:

    Magustao

    Luis Gragera ________________________________

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  2. Paquito dijo:

    Jo tio, estas que te sales del pellejo!!!!!! LIBRO YA!!!!!!!!

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  3. abel dijo:

    Una buena manera de señalar este tiempo en que todo el mundo se comunica pero sin tocarse, sin decirse nada, sin sentirse.

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